
Cómo se deben llamar a las unidades políticas en México
Hace dos décadas cuando comencé a estudiar la antigüedad de México y la época del contacto con los españoles, uno de los objetivos que indicaban mis profesores de Etnohistoria era tratar de entender y explicar la historia desde el punto de vista de quien la vivió, en este caso, no desde el puto de vista únicamente de los españoles que llegaron, sino de los pueblos indígenas.

Es por esta razón se nos impulsaba a buscar los nombres originales en las lenguas nativas que nos indicaran como concebían el mundo bajo sus propios términos los distintos grupos indigenas. Así por ejemplo, lo que los españoles llamaron señorío, los nahuas llamaban altepetl. Los españoles tenían su idea de los componentes de un señorío y los nahuas su concepción de los componentes del altepetl. Más allá de un apelativo, había que entender esas diferencias. https://waymexico.com/el-altepetl-origen-de-los-pueblos-en-mexico/
Las unidades políticas prehispánicas y cómo las conocemos
Vale la pena mencionar que Altepetl es el nombre en náhuatl, uno de los grupos dominantes en el México antiguo, hay dos centenares de otros pueblos en mesoamericana que hablaron lenguas distintas y que no conocemos la manera en la que definían sus unidades políticas. Ante esta situación, donde es difícil entender las estructuras políticas del pasado, incluso teniendo documentos que nos hablen de ellas, es aún más difícil comprenderlas cuando los documentos son escasos o bien inexistentes. Tenemos por ejemplo, una de las ciudades más grandes del mundo antiguo en México, Teotihuacan, que tiene una impresionante urbanización y su influencia en el México antiguo es innegable entre los siglos II hasta el VIII de nuestra era, además de las claras influencias de siglos posteriores. Pero en el caso de teotihuacan solo se pueden hacer especulaciones respecto a la estructura política que privaba en aquella ciudad.
Caso distinto a las inscripciones mayas de esa misma época, donde nos relatan la historia de los gobernantes a la cabeza de las ciudades, así como sus familias, sus conquistas y la influencia que tenían en otras ciudades. O bien, la relación de conquistas del gobernante 8 Venado Garra de Jaguar de la Mixteca, que en los códices prehispánicos, narra como fue tomando grandes unidades políticas para unificarlas en una unidad política mayor. Caso distinto sería el estado tlaxcalteca, que ya después del contacto con los españoles escribe su historia para hacer un recuento de su linaje ante las autoridades españolas, resaltan su colaboración en las conquistas con la finalidad de obtener privilegios propios de la nobleza hispana. Estos documentos dan cuenta de la composición de su unidad política en la antigüedad, aunque fueron escritos después del contacto.
Los códices prehispánicos en la Mixteca fueron conservados como documentos probatorios de linderos territoriales, así como del linaje de las elites indígenas, con la finalidad de seguir manteniendo su estatus a la cabeza de sus unidades políticas con base en las leyes españolas ahora vigentes. Con el estilo de escritura prehispánica pero con glosas hispánicas también se crearon nuevos códices en la época poshispánica. La misma función tuvieron las crónicas y códices poshispánicos nahuas, purépechas y de otros pueblos.

Ya sea el misterio que sigue envolviendo a Teotihuacan, las descripciones poshispánicas que se hicieron ante las leyes españolas o los códices e inscripciones prehispánicas, lo que si podemos asegurar es que todas las unidades políticas tienen elementos esenciales en común que son básicos para conformar los estados, ya sea grandes o pequeños.
Estructura básica del Estado
Todos los estados cuentas con tres elementos. Un territorio delimitado, una población con cultura en común y una clase dirigente con poder legitimo. Claro que todos aspectos no son inamovibles en el tiempo ni tienen una composición cien por ciento rígida. El territorio puede estar en disputa con otros pueblos y por lo tanto ser o no reconocido por los pueblos vecinos. Las culturas pueden aceptar se o no ser parte de la unidad política, además de que puede haber grupos humanos con idiomas y costumbres distintas pero que se integran a las dinámicas sociales de la unidad política y las hacen comprensibles. El poder de dirigir a la población puede tener mucha o poca legitimidad, ya sea que por la fuerza se tomen las decisiones de los habitantes o bien por una genuina capacidad de liderazgo.
Estos tres elementos básicos están presentes en la formación de los estados, ya sea que se les llame altepetl, señoríos, reinos, cacicazgos, imperios, repúblicas etc. La estructura de sus instituciones políticas tiene la finalidad de mantener una clase dirigente con poder legitimo sobre una población en un territorio definidos. Esa legitimidad puede venir de la brutalidad de las armas, del voto popular, del carisma o de las creencias religiosas. Si es apoyada por un parlamento de elites, por cámaras democráticas directas o indirectas, por un consejo de ancianos etc. a pesar de las diferentes formas, la esencia del estado se sigue siendo la misma como forma de organización de la civilización.

