El siglo XVI y la fusión de civilizaciones, la primera transformación
El paso de la época prehispánica a la época virreinal en la tierra que hoy llamamos México, no significó el paso del cielo al infierno, ni del infierno al cielo. Ambas civilizaciones habían conformado sociedades estratificadas, es decir con diferencias jerárquicas entre grupos o clases sociales. La legitimidad de la clase gobernante fue importante para formar una nueva sociedad, el reconocerse como súbditos del monarca católico no significaba ser sumisos ante las autoridades y funcionarios de la Corona, pues también se reconocía el rango y la jerarquía de las autoridades indígenas. El carácter activo de los lideres indigenas, sus acciones de conquista y mantenimiento del sistema jerárquico fueron de primera importancia para consolidar el gran imperio hispano como primera potencia mundial.
El códice Osuna o “Pintura del Gobernador, Alcaldes y Regidores de México” se realizó para entablar un juicio contra el Virrey Luis de Velasco ante la visita del licenciado Jerónimo de Valderrama quien de 1563 a 1565 vino a reformar las tasaciones, es decir, el pago de impuestos a la Nueva España.

La segunda transformación
El objetivo de Valderrama era vigilar que se pagaran los impuestos directamente a la Corona y no a los caciques o encomenderos. Las disposiciones marcan el fin del orden antiguo, pues los nobles indígenas y encomenderos españoles e indígenas (las viejas autoridades), dejarían de recibir una buena cantidad de recursos, además de que se les obliga a pagar los servicios que reciben en sus casas y palacios. Se comienza a consolidar el estado moderno.
En este contexto, principales y gobernadores indígenas de la ciudad de México, Tlatelolco, Tula, Tetepango y otros pueblos, (todos referidos como mexicanos por cierto) denuncian al Virrey y oidores como Alonso de Zorita, Vasco de Puga, Francisco Zeinos entre otras autoridades virreinales por abusos cometidos. A lo largo del juicio se menciona el trabajo en obrajes, la construcción de la albarrada para el lago de Texcoco y distintos templos, campañas de conquista que fueron hasta la Florida así como servicios prestados a los funcionarios y alimentos brindados, de los cuales no recibieron el pago.

Además de prestar servicios sin el pago correspondiente se aprecian castigos que las autoridades ejercían sobre los demandantes así como malos tratos, en una lámina se muestra a la esposa del virrey golpeando a un indígena por no traer fruta suficiente. Algunas de las imágenes del códice Osuna se han utilizado para mostrar un entorno de terror a mediados del siglo XVI y el sometimiento de los pueblos indígenas en la dicotomía caricaturesca del español malo y el indígena bueno.
Poder y legitimidad
No obstante, nada impedía a los principales indígenas rebelarse contra estas autoridades y tener un gobierno propio, lo que nos indica este tipo de documentos es que consideraban legítima la autoridad del monarca católico, ante él presentaban las denuncias para que se hiciera justicia, se les pagara el trabajo realizado y se castigara a la gente que cometía estos abusos aunque tuvieran un alto rango en el gobierno. Las construcciones que hacían los mexicanos (habitantes del valle de México) eran de templos católicos y las empresas de conquista tenían entre otros objetivos la evangelización, así que vemos una apropiación de la civilización hispana en la dinámica social indígena.
Este tipo de documentos nos muestra una bella combinación entre la escritura española y el arte de los tlacuilos o pintores mesoamericanos. Vemos autoridades indígenas y españolas, traductores españoles que son «nahuatlatos» o hablantes de nahuatl, así como sistemas numéricos y topónimos mesoamericanos. En este códice hay referencias históricas antiguas así como una arquitectura que combina construcciones indígenas con arcos de medio punto españoles.




Vale la pena recordar que ya existían sociedades estratificadas en la época prehispánica, que se regían bajo leyes institucionalizadas y contaban con un complejo orden social, el cual va a adoptar y se va a integrar al orden institucional de la monarquía católica. Una integración sin la cual hubiera sido imposible la consolidación del imperio en su zona más rica, la Nueva España.

Reflexión propia basada en el artículo de Olivier Jacquot.
Bibliografía
Facsímil: https://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000049209&page=1
Tomado de: Olivier Jacquot (23 mars 2020). Parution : Pintura del gobernador, alcaldes y regidores de México : “Códice Osuna” Amoxcalli. Consulté le 18 juillet 2024 à l’adresse https://doi.org/10.58079/b2l4
